jueves, 1 de noviembre de 2012

¿Qué escuela queremos para la sociedad en la que vivimos?

Si preguntáramos a la población si está de acuerdo con el funcionamiento de la escuela, la gran mayoría diría que no; pero el problema no es ese, el problema es que no estamos de acuerdo con el funcionamiento del sistema educativo y sin embargo, nadie hace nada por cambiarlo.

Tenemos un sistema educativo en el que lo importante son las calificaciones, y como bien dice Ken Robinson, la gente está intentando resolver cómo educan a los niños para que ocupen su lugar en la economía del siglo XXI, y para que tengan sentido de identidad cultural, sin ni siquiera saber cómo estará la economía para ese entonces. Están intentando enfrentarse al futuro a base de hacer lo mismo que en el pasado, aunque en definitiva, el sistema educativo actual se concibió para la cultura intelectual de la ilustración, y en las circunstancias económicas de la revolución industrial; es ahí donde radica el problema, ya que la sociedad ha crecido y evolucionado mentalmente, y tenemos un sistema educativo"antiguo". Con este sistema lo que hacen es inducir a los niños a ir al colegio para los intereses de los padres o de un gobierno, sin tener en cuenta que lo que de verdad importa es el camino que los niños siguen para conseguir, por ejemplo, un trabajo; porque es en ese camino donde los niños aprenden y se educan, que en definitiva es lo que sirve para ser una persona libre e independiente (autónoma).

Otro concepto que muchas personas tienden a ligar con la educación, es la inteligencia. Muchas personas definen el término inteligencia dependiendo de si una persona va bien en la escuela o mal; es decir, si una persona va bien (obtiene buenas calificaciones) en el colegio, esa persona es inteligente, y si obtiene malas calificaciones, no es inteligente. Término que es erróneo. Entendiendo por inteligencia una cualidad que tiene el ser humano (ya que genéticamente todos somos iguales al nacer y por lo tanto, todos la tenemos), que se puede medir, y que será mayor o menor según si la ejercitamos o no, Gardner (profesor de Cognición y Educación en la Universidad de Harvard) asegura que existen inteligencias múltiples, que son: visual-espacial, verbal, kinestésica, lógico-matemática, musical, intrapersonal, interpersonal, y naturalista.

Debemos comparar nuestro sistema educativo con el de los demás países, por ejemplo Finlandia, y darnos cuenta de que puede cambiar, y de todas las diferencias que hay, que son, por ejemplo: el trato que tienen hacia el profesor, igualitario; la mejor clase es aquella en la que los alumnos hablan más que los profesores; los alumnos tienen gran libertad de expresión, son escuchados, y sus opiniones tenidas en cuenta; cuidan el mobiliario y material escolar, que es pagado por el municipio; se promueven las clases y el aprendizaje al aire libre; el derecho a la educación incluye el derecho a comida gratis y nutritiva en las escuelas; se fomenta la integración en el aula: alumnos de diferentes edades, culturas, niveles de conocimiento y rendimiento escolar; la escuela confía en valores como el esfuerzo, la dedicación, el estudio, la colaboración y la cooperación, el involucramiento e la familia, la acción del profesor; las evaluaciones sirven para mejorar la enseñanza, no para elaborar rankings e instaurar la competencia entre escuelas, etc.

En definitiva, debemos luchar por conseguir un sistema educativo mejor, y darnos cuenta que podemos cambiar las cosas, empezando por la forma de dar clase, la forma de aprender, nuestros objetivos, etc.







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